miércoles, 29 de abril de 2009

Algunos poemas para escuchar



Hace ya 12 años se me ocurrió grabar unos poemas que significaban mucho para mi, hoy gracias a la tecnología los puedo compartir. El primero es "Gente" de Hamlet Lima Quintana, el segundo es "Destino del canto" de Don Atahualpa Yupanqui y el ultimo "Bienaventuranzas" de Santo Tomás Moro. La grabación "casera" la hice en la Virgen de la Peña, no es muy buena pero es histórica

Letras de las poesías

GENTE

Hay gente que con solo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales;
Que con solo sonreír entre los ojos
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con solo abrir la boca
llega a todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas
Y se queda después, como si nada

Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria
pues sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente que es así, tan necesaria.

Hamlet Lima Quintana


Destino del canto

Nada resulta superior al destino del canto.
Ninguna fuerza abatirá tus sueños, porque ellos se nutren con su propia luz.
Se alimentan de su propia pasión.
Renacen cada día, para ser.
Sí, la tierra señala a sus elegidos.
El alma de la tierra, como una sombra, sigue a los seres indicados para traducirla en la esperanza, en la pena, en la soledad.
Si tu eres el elegido, si has sentido el reclamo de la tierra, si comprendes su sombra, te espera una tremenda responsabilidad.
Puede perseguirte la adversidad, aquejarte el mal físico, empobrecerte el medio, desconocerte el mundo, pueden burlarse y negarte los otros, pero es inútil, nada apagará la lumbre de tu antorcha, porque no es sólo tuya.
Es de la tierra, que te ha señalado.
Y te ha señalado para tu sacrificio, no para tu vanidad.
La luz que alumbra el corazón del artista es una lámpara milagrosa que el pueblo usa para encontrar la belleza en el camino, la soledad, el miedo, el amor y la muerte.
Si tu no crees en tu pueblo, si no amas, ni esperas, ni sufres, ni gozas con tu pueblo, no alcanzarás a traducirlo nunca.
Escribirás acaso, tu drama de hombre huraño, sólo sin soledad...
Cantarás tu extravío lejos de la grey, pero tu grito será un grito solamente tuyo, que nadie podrá ya entender.
Sí, la tierra señala a sus elegidos.
Y al llegar al final, tendrán su premio, nadie los nombrará, serán lo "anónimo"... pero ninguna tumba guardará su canto...

Don Atahualpa Yupanqui



Bienaventuranzas

Felices los que saben reírse de sí mismos,
porque no terminarán nunca de divertirse.
Felices los que saben distinguir una montaña de una piedra,
porque se evitarán muchos inconve­nientes.
Felices los que saben descansar y dormir sin buscarse excusas,
porque llegarán a ser sabios.
Felices los que saben escuchar y callar,
porque aprenderán cosas nuevas.
Felices los que son lo bastante inteligentes como para no tomarse en serio,
porque serán apreciados por sus vecinos.
Felices los que están atentos a las exigencias de los demás sin sentirse indispensables,
porque serán fuente de alegría.
Felices ustedes cuando sepan mirar seriamente las cosas pequeñas y tranquilamente las cosas impor­tantes,
porque llegarán lejos en la vida.
Felices ustedes cuando sepan apreciar una sonrisa y olvidar un desaire,
porque vuestro camino estará lleno de sol.
Felices ustedes cuando sepan interpretar con benevolencia las actitudes de los demás,
aún contra las apariencias: serán tomados por ingenuos, pero este es el precio de la caridad.
Felices los que piensan antes de actuar y rezan antes de pensar,
porque evitarán muchas tonterías.
Felices ustedes, sobre todo, cuando sepan reco­nocer al Señor en todos los que encuentran,
porque habrán encontrado la verdadera luz y la verdadera sabiduría.

Santo Tomás Moro

Una canción pascual



Escucha esta prueba cantada por Fray Cesar y Fray Dante

Algo sobre la música

Los efectos de la música sobre el comportamiento han sido evidentes desde los comienzos de la humanidad. A lo largo de la historia, la vida del hombre ha estado complementada e influenciada por la música, a la que se le han atribuido una serie de funciones. La música ha sido y es un medio de expresión y comunicación no verbal, que debido a sus efectos emocionales y de motivación se ha utilizado como instrumento para manipular y controlar el comportamiento del grupo y del individuo.

La música facilita el establecimiento y la permanencia de las relaciones humanas, contribuyendo a la adaptación del individuo a su medio. Por otra parte, la música es un estímulo que enriquece el proceso sensorial, cognitivo (pensamiento, lenguaje, aprendizaje y memoria) y también enriquece los procesos motores, además de fomentar la creatividad y la disposición al cambio. Así, diversos tipos de música pueden reproducir diferentes estados de ánimo, que a su vez pueden repercutir en tareas psicomotoras y cognitivas. Todo ello depende de la actividad de nuestro sistema nervioso central.

La audición de estímulos musicales, placenteros o no, producen cambios en algunos de los sistemas de neurotransmisión cerebral. Por ejemplo: los sonidos desagradables producen un incremento en los niveles cerebrales de serotonina, una neurohormona que se relaciona con los fenómenos de agresividad y depresión.

La música, al igual que otros estímulos portadores de energía, produce un amplio abanico de respuestas que pueden ser inmediatas, diferidas, voluntarias o involuntarias. Dependiendo de las circunstancias personales (edad, etapa de desarrollo, estado anímico, salud psicológica, apetencia) cada estímulo sonoro o musical puede inducir una variedad de respuestas en las que se integran, tanto los aspectos biofisiológicos como los aspectos efectivos y mentales de la persona.

El sonido produce una musicalización de la persona, es decir, la impregna interiormente dejando huella de su paso y de su acción. Así, la música que proviene del entorno o de la experiencia sonora pasa a integrar un fondo o archivo personal, lo que puede denominarse como mundo sonoro interno. Por tanto, nuestra conducta musical es una proyección de la personalidad, utilizando un lenguaje no verbal. Así, escuchando o produciendo música nos manifestamos tal como somos o como nos encontramos en un momento determinado, reaccionando de forma pasiva, activa, hiperactiva, temerosa. Cada individuo suele consumir la música adecuada para sus necesidades, ya sea absorbiéndole de forma pasiva o creándole de forma activa. Toda expresión musical conforma un discurso no verbal que refleja ciertos aspectos del mundo sonoro interno y provoca la movilización y consiguiente proyección del mundo sonoro con fines expresivos y de comunicación.

Texto extraído de wikipedia

miércoles, 22 de abril de 2009

Probando la sala

Fray Emilio, Melina y Jorge probando los equipos



Primera grabación el "El Ainú"

La sala ya funcionando a pesar de faltar algunos detalles de terminación.




Pintura del Aínú



Pintura del Ainú con colores de la bandera Salteña








jueves, 9 de abril de 2009

Un poco de historia

El Ainú se encuentra en la ciudad de Aguaray, al norte de la provincia de Salta, Argentina, y fue creado por los hermanos franciscanos que atienden la Parroquia Santa Teresita. (Ver http://aguaray-ofm.blogspot.com/)

El proyecto comenzó en año pasado cuando decidimos crear un lugar para que los jóvenes puedan expresarse y desarrollar los dones dados por Dios para crecer como personas.

El medio es una sala destinada solamente a la actividad artística donde se dictarán talleres de música y se acompañará a grupos que ya están tocando para formarlos musicalmente. La segunda etapa es realizar grabaciones de demos de los grupos, programas de radio y CDs de difusión.

Desde lo experimentado en otros lugares, vemos que los jóvenes encuentran en estos ámbitos, no solo un lugar para hacer música sino, un espacio de contención, confianza y asimilación de valores que los ayudan para su vida.

Contábamos con un espacio de 50 metros cuadrados pero teníamos que acondicionarlo para el uso que le íbamos a dar


Así estaba la sala


La ayuda comenzó a llegar de distintas partes y pudimos dar los primeros pasos. Pensamos aislar acústica y termicamente la sala, de 50 metros cuadrados, con lana de vidrio y revestirla con tela. El trabajo lo hicimos junto con los jòvenes que se aderían al proyecto. El trabajo fue mucho pero las ganas de que la sala estuviera terminada nos empujaba a trabajar con alegría. Lo más difícil fue colocar la lana de vidrio en el techo, pero de a poco se hizo. Después comenzamos a armar una estructura de madera para colocar la lana de vidrio en las paredes.


Jòvenes construyendo la sala


Terminada la aislación acústica y termica con lana de vidrio se comenzó a forrar con tela las paredes.

Nos donaron un aire acondicionado pero por un problema de baja tensión no funcionaba, pasaron unos meses y nos llegó la donacion de un estabilizador y, aunque faltaban algunas cosas (terminar de forrar el techo y poner el zócalo), comenzamos con los talleres.

Al Ainú hoy















miércoles, 8 de abril de 2009